RESPUESTA SEXUAL HUMANA EN LA EDAD MADURA

Como se expuso en el blog anterior “La Respuesta Sexual Humana”[1], ésta se basa en el conjunto de cambios fisiológicos (físicos y hormonales) que experimenta el cuerpo durante las relaciones sexuales.

Fue observada por la sexóloga Virginia Jonhson y el ginecólogo William Masters en 1965, quienes describieron diferentes fases durante las relaciones sexuales: Excitación, Meseta, Orgasmo y Resolución.

 

Así bien, la Respuesta Sexual Humana, como cualquier cambio fisiológico, varía a lo largo de las distintas etapas vitales. No es igual al inicio de la juventud, con 18 años, que durante la edad adulta, entre los 30 y 40 años, que cuando se llega a etapas más maduras (a partir de los 45-50 años).

Para empezar, a partir de los 45 años (más o menos dependiendo de la persona), las personas nacidas con vulva[1] entran en una etapa vital llamada climaterio, que supone un cambio a nivel hormonal, fisiológico y psicológico bastante pronunciado. Lo mismo les pasa a las personas nacidas con pene[2], también se producen cambios hormonales, fisiológicos y psicológicos llegados a esta edad.

La diferencia es que los cambios que se producen en los varones son menos visibles y están, por ello, más invisibilizados que los de las mujeres que, cada vez más, se visibilizan en nuestra sociedad y que son visibles a nivel fisiológico con la progresiva desaparición del sangrado menstrual.

En el caso de la Respuesta Sexual Humana, algunos de los cambios que se producen, en las diferentes etapas, serían:

  • Excitación:

La excitación suele comenzar a través de diferentes estímulos externos (visión, tacto, olfato, gusto…) o internos (recuerdos o fantasías). En esta fase los cambios que se pueden dar en la edad madura son: fisiológicos que se desencadenan son:

    • Demora del inicio de la excitación: es posible que se demore el inicio de la excitación o que se necesiten mayores estímulos, tanto físicos como psicológicos para el inicio y el mantenimiento de la excitación.
    • Cambio en el deseo: en esta etapa, sobre todo a las mujeres, pero también le sucede a los varones, el deseo puede cambiar e iniciarse después de la excitación en vez de antes. Es decir, es posible que necesitemos de las caricias, besos, miradas, etc. Para que se inicie la excitación y que de ese modo aparezca el deseo.
    • Dificultad del aumento de la lubricación en los genitales (sobre todo en el interior de la vagina). Es conveniente empezar a utilizar lubricantes hidratantes de la zona vaginal durante las relaciones sexuales coitales o de penetración de cualquier tipo (en el caso de que se tengan) para mejorar la lubricación y flexibilidad de la vagina[1].
    • Menor riego de sangre en los genitales: el riego sanguíneo que llega a los genitales puede disminuir en esta etapa. Lo que podría traducirse como una menor turgencia de la erección tanto del clítoris como del pene. Necesitando, en general mayores estímulos para mantener la excitación. Además, en esta etapa podría producirse un retardo del inicio de la erección tanto del clítoris como del pene, así como darse bajadas espontaneas de la misma.
  • Meseta

Las personas en la edad madura pueden tardar más en llegar el nivel de la meseta, es posible que les cueste mantenerse en esta fase sin una estimulación adecuada y poder llegar así al orgasmo.

Esta fase puede que se note de forma distinta a etapas vitales anteriores con menos intensidad en las sensaciones fisiológicas corporales. Sin embargo, a nivel emocional y psicológico las sensaciones se pueden equiparar o incluso aumentar en esta etapa de la vida cuando estamos con nuestra pareja en las relaciones íntimas.

  • Orgasmo

Recordemos que “el orgasmo es el punto de máxima excitación, que no de máximo placer”.

En esta etapa, es posible que se tarde más en llegar al orgasmo. Estos pueden ser menos intensos, más progresivos y que se sientan de forma diferente que en el resto de etapas vitales.

Como se señalaba en el blog de “La Respuesta Sexual Humana”, el placer es algo subjetivo por lo que puede haber personas que sientan mayor placer con otras prácticas que durante el orgasmo.

Cada persona es única y diferente del resto por lo que cada persona va a sentir de forma distinta el orgasmo. Hay personas para las que el orgasmo se compone de sensaciones muy intensas y otras para las que las sensaciones relacionadas con el orgasmo son muy livianas o apenas son capaces de percibirlas y diferenciarlas del resto de sensaciones de las fases anteriores. Tengas las edad que tengas.

  • Resolución

En esta fase el cuerpo empieza a recuperar sus niveles fisiológicos normales o basales de forma progresiva. Pueden aparecer sensaciones de relajación muscular (y mental), placidez o sueño.

En la edad madura, puede ocurrir que se produzca un aumento del período refractario tanto en varones como en mujeres. Siendo más lenta la recuperación de los ritmos basales y aumentando las sensaciones de relajación, placidez o somnolencia.

  • Gráfica de la Respuesta Sexual Humana

Por último, la gráfica de la “Respuesta Sexual Humana” quedaría más o menos representada de la siguiente manera:

 

Como podemos observar se produce una subida más progresiva de las líneas que atraviesan cada fase en contraste con la de etapas anteriores.

Esto no quiere decir que el placer o la satisfacción sean menores, solo serán diferentes. Lo bonito en cada etapa es ir conociéndose, viviéndose y expresándose de forma satisfactoria. En este período de la vida se puede disfrutar igual que en el resto de las relaciones solo que de forma distinta.

 

“Explora tu sexualidad en cada momento para disfrutar al máximo de cada día independientemente de la edad que tengas”

 

[1] Para más información sobre la Respuesta Sexual Humana” ver entrada anterior del blog: https://www.psicologiadana.com/blog/respuesta-sexual-humana/

[2] Nos referimos a hombres cis, a mujeres trans y a personas de diferente género e identidad sexual nacidas con pene. De aquí en adelante utilizaremos el termino hombre o varón para simplificar la lectura y comprensión del texto, teniendo en cuenta que las mujeres trans que mantienen su vulva también tienen estos cambios.

 

Leticia Martín Vicente – Psicóloga y sexóloga colaboradora de Dana Centro de Psicología