El pasado miércoles 4 de septiembre fue el Día Mundial de la Salud Sexual, promulgado desde 2010 por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (AMSS). El objetivo de este día es visibilizar y sensibilizar sobre la importancia de la sexualidad como un elemento fundamental para el bienestar de todas las personas.
¿Pero qué es exactamente la Salud Sexual?
Según la OMS la Salud Sexual se entiende como un estado de bienestar mental, físico y social relacionado con la sexualidad. Esto no quiere decir que exista algún tipo de enfermedad, incapacidad o disfunción en las personas, sino que se trate la sexualidad y las relaciones sexuales desde un enfoque positivo y respetuoso donde poder experimentar desde la seguridad y el placer la propia sexualidad y las relaciones sexuales sin discriminación, violencia ni coacción (OMS, 2006a)[1].
Para que todas las personas puedan adquirir y mantener una buena salud sexual es necesario preservar los Derechos Humanos, así como los Derechos Sexuales.
Los Derechos Sexuales vienen de los Derechos Humanos que se relacionan con la sexualidad, como el derecho a la igualdad, a la libertad, la autonomía, la integridad o la privacidad que deben tener todas las personas. Son los siguientes[2]:
- Derecho a la Igualdad y a la No-Discriminación
- Derecho a la Vida, Libertad y Seguridad de la Persona
- Derecho a la Autonomía e Integridad del Cuerpo
- Derecho a una Vida Libre de Tortura, trato o pena crueles, inhumanos o degradantes
- Derecho a una Vida Libre de todas las formas de Violencia y de Coerción
- Derecho a la Privacidad
- Derecho al Grado Máximo Alcanzable de Salud, incluyendo la salud sexual que comprende experiencias sexuales placenteras, satisfactorias y seguras.
- Derecho a Gozar de los Adelantos Científicos y de los beneficios que de ellos resulten
- Derecho a Información
- Derecho a la Educación y Derecho a la Educación Integral de la Sexualidad
- Derecho a Contraer, Formar o Disolver el Matrimonio y otras formas similares de relaciones basadas en la equidad y el pleno y libre consentimiento
- Derecho a Decidir tener Hijos, el número y espaciamiento de los mismos y a tener acceso a la información y los medios para lograrlo
- Derecho a la Libertad de Pensamiento, Opinión y Expresión
- Derecho a la Libre Asociación y Reunión Pacíficas
- Derecho a Participar en la vida Pública y Política
- Derecho al Acceso a la Justicia y a la Retribución y la Indemnización
De estos derechos se extrae que la Salud Sexual requiere una vida sin violencia, sin ningún tipo de discriminación, con información científica para poder decidir libremente sobre nuestros cuerpos, nuestras vidas y nuestra forma de relacionarnos con otras personas, sobre todo a nivel afectivo sexual. Además, es necesario tener acceso a recursos para cuidar nuestra salud física, mental y emocional.
Por tanto ¿qué se puede hacer para promover la Salud Sexual?
Para promover la Salud Sexual hay tres actuaciones básicas que se tienen que tener en cuenta:
- La igualdad y No Discriminación: es necesario que todas las personas tengan los mismos derechos y oportunidades, independientemente de la raza, el nivel socioeconómico, el género, la identidad u orientación que tengan.
- Acceso a los recursos sanitarios: poder acceder a las consultas médicas, tanto de medicina familiar como las diferentes especialidades o citas con enfermería, es fundamental para cuidar nuestra Salud Sexual. Además, es importante poder acceder también a recursos de Planificación Familiar, para cuidar también de nuestra Salud Reproductiva, consulta, detección y asesoramiento de ITS, consultas sobre sexualidad en la edad madura (sobre todo las mujeres que entran en el climaterio), etc.
- Acceso a una Educación de las Sexualidades Integral: recibir una educación de las sexualidades desde la infancia y con una perspectiva integral, donde se aporte información científica sobre la sexualidad, así como se trabaje con las actitudes que se tienen hacia la sexualidad y las relaciones afectivo sexuales, es primordial para la promoción de la Salud Sexual. Obtener información sobre diferentes géneros, identidades u orientaciones desde la infancia facilita la integración de todas las diversidades sexuales existentes. Recibir información sobre relaciones sexuales libres de riesgo previene el contagio de ITSs (Infecciones de Transmisión Sexual), así como de embarazos no planificados. Que nos faciliten información sobre la SEXUALIDAD en grande, siguiendo los preceptos del Hecho Sexual Humano[1], favorece la igualdad para que todas las personas nos podamos relacionar de una forma más sana tanto con otras personas (no solo a nivel afectivo sexual, sino también familiar, con las amistades, en el entorno laboral, etc.) así como con nosotros/as mismos/as.
Al final la Salud Sexual consiste en poder conocernos, aceptarnos y expresar nuestra sexualidad de forma satisfactoria y libre de toda discriminación y violencia.

[1] Ver “El Hecho Sexual Humano” Blog Dana Psicología: https://www.psicologiadana.com/blog/el-hecho-sexual-humano/
[1] Definición de Salud Sexual según la OMS: https://www.who.int/es/health-topics/sexual-health#tab=tab_2
[2] Declaración de los Derechos Sexuales, World Assocciation for Sexual Health (2014): https://www.plenainclusion.org/wp-content/uploads/2023/07/declaracion_derechos_sexuales_sep03_2014.pdf
Leticia Martín Vicente – Psicóloga y Sexóloga de Dana Centro de Psicología