Psicólogo infantil

Psicólogo infantil en Getafe y Leganés

La infancia es una etapa llena de descubrimientos, pero también de retos. Si notas que tu hijo está más triste, irritable o le cuesta relacionarse, es normal que te preocupe. En esos momentos, contar con la ayuda de un psicólogo infantil puede marcar una gran diferencia.

En Dana Centro de Psicología acompañamos a los más pequeños desde el respeto, la cercanía y la comprensión de su mundo interior. Nuestro objetivo es favorecer su bienestar emocional y social, ayudándoles a comprender lo que sienten, a expresarlo de forma adecuada y a desarrollar recursos para manejar las situaciones difíciles.

La terapia infantil se adapta totalmente al niño: no se trata de hablar como lo haría un adulto, sino de conectar con él desde su lenguaje natural: el juego, los dibujos, los cuentos, la imaginación. A través de estos recursos, creamos un espacio seguro donde el niño puede expresarse libremente, entender sus emociones y empezar a sentirse mejor.

Además, la colaboración con la familia es esencial. Vosotros sois su base de seguridad y quienes mejor le conocéis. Por eso, trabajamos de forma conjunta con madres, padres y cuidadores, ofreciendo pautas claras y apoyo durante todo el proceso terapéutico.

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Porque la infancia está llena de cambios: físicos, emocionales, sociales y cognitivos. En este periodo (de los 0 a los 12 años), el niño incorpora nuevas habilidades constantemente, y a veces puede encontrarse con obstáculos que dificultan ese desarrollo.

La intervención temprana gracias a la terapia infantil es clave para prevenir problemas mayores en el futuro y permitir que el niño crezca con mayor equilibrio y seguridad. Porque cuando intervenimos a tiempo, no solo ayudamos al niño de hoy, también fortalecemos al adulto que será mañana.

Es importante consultar a un psicólogo infantil si observas en tu hijo o hija:

  • Cambios bruscos de carácter o estado de ánimo.
  • Miedos excesivos o ansiedad persistente.
  • Rabietas muy intensas o conductas agresivas.
  • Dificultades para dormir o separarse de los padres.
  • Problemas en la escuela o con otros niños.
  • Retrasos en el control de esfínteres.
  • Baja autoestima o dificultad para expresar emociones.

En Dana Centro de Psicología, realizamos una evaluación personalizada de cada caso y, en diálogo con las familias, valoramos si es el momento de iniciar un proceso terapéutico. Nuestras psicólogas especializadas en infancia trabajan desde un enfoque profesional, humano y adaptado a cada etapa del desarrollo.

Atendemos en modalidad presencial en Getafe y Leganés, y también ofrecemos asesoramiento online para familias cuando es necesario.

Porque cuando cuidamos la salud emocional de los más pequeños, les damos una base más sólida para toda su vida.

Psicólogos infantiles

Mapa conceptual Terapia infantil

Los niños y adolescentes, al igual que los adultos, pueden presentar síntomas de ansiedad y, pese a las similitudes con la ansiedad en adultos, las consecuencias pueden ser más perjudiciales ya que se corre el riesgo de que afecten a su desarrollo socioemocional e incluso se cronifiquen convirtiéndose en una patología más severa. Por eso es importante detectar a tiempo cualquier indicio de ansiedad durante la infancia.

En los niños y adolescentes es importante saber diferenciar la ansiedad patológica de los miedos evolutivos, estos son un aspecto normal del desarrollo que proporcionan a los niños medios de adaptación. La mayoría de los miedos infantiles son transitorios, de intensidad leve y específicos de una edad. Algunos ejemplos son el miedo a la oscuridad, a los monstruos, la ansiedad por separación, el miedo a caerse de la bicicleta o hacerse daño, a hacer amigos, etc., cada uno de ellos se clasifica en una etapa evolutiva del niño. Algunas situaciones pueden causar la aparición de la ansiedad, como el cambio de colegio, el nacimiento de un hermano, la separación de los padres, la pérdida de un familiar o el traslado a otra ciudad…

En el caso de la ansiedad infantil, según la Sociedad de Psicología Clínica Infantil y Adolescente de la APA (Asociación de Psiquiatría Americana), el tratamiento mejor establecido es la terapia infantil cognitivo-conductual. Se ha demostrado su eficacia en tratamientos individuales con el niño y con los padres.

En Psicología Dana, nuestros psicólogos infantiles aplican este tipo de terapia como primera elección, garantizando un tratamiento adaptado, respetuoso y orientado al bienestar del menor. Si buscas un psicólogo infantil en Leganés o Getafe, podemos ayudarte.

Los trastornos del sueño en los niños suelen suceder de forma ocasional. No son serios y mejoran por sí mismos, con el tiempo. Si no es así, es necesario prestarles atención. Además de ser muy perturbadores, pueden interferir en el aprendizaje del niño y también en su comportamiento, además tiene que ver con la regulación emocional, psicológica y consolidación de la memoria y procesos cognitivos.

Si los problemas de sueño de tu hijo persisten, en Psicología Dana contamos con psicólogos infantiles especializados en este tipo de dificultades. Nuestros psicólogos para niños trabajan de forma cercana y profesional para identificar el origen del problema y aplicar soluciones eficaces que mejoren su descanso y bienestar general.

Los trastornos del sueño más habituales en los niños son los terrores nocturnos y las pesadillas:

Terrores nocturnos

Los terrores nocturnos, constituyen el problema del sueño más frecuente en los niños.

¿En qué consisten? Son episodios de gritos, miedo intenso y agitación del cuerpo mientras todavía duermen.

Se incluye en el grupo de las parasomnias, es decir, consiste en una experiencia no deseada durante el sueño. Los niños al despertar no recuerdan lo que han soñado.

¿A qué edad pueden tener lugar? Suelen aparecer entre los 4 y los 12 años y suelen desaparecer con el tiempo.

Pesadillas

Las pesadillas son sueños aterradores que por lo general suceden en la segunda mitad de la noche cuando los sueños son más intensos, y al despertar los niños si recuerdan lo que han soñado. Los niños se pueden despertar llorando o con miedo y pueden tener dificultades para volverse a dormir. En este caso se suelen iniciar entre los 3 y 6 años, suelen remitir a medida que el niño se hace mayor.

Contar con la ayuda de un psicólogo infantil para tratar trastornos del sueño es clave para abordar tanto las causas subyacentes como los efectos que pueden afectar al desarrollo del niño. Un psicólogo infantil ayuda a identificar factores emocionales o conductuales que interfieren con el sueño y desarrolla estrategias personalizadas para resolverlos. 

La intervención temprana puede prevenir problemas futuros de salud física y mental, mejorando el bienestar y la calidad de vida del niño y su entorno familiar.

El control de esfínteres es la capacidad fisiológica de controlar los esfínteres de manera voluntaria. Se adquiere cuando el niño está maduro para ello y sigue una secuencia evolutiva que depende de la maduración neurológica y psico-afectiva.

Se produce a través un proceso similar en la mayoría de los niños. Lo primero que se aprende es el control fecal nocturno, posteriormente el control fecal diurno, más tarde se consigue el control urinario diurno y, por último, el control nocturno de la orina.

Algunos niños más allá de los 4 o 5 años pueden presentar problemas de emisiones involuntarias de orina y heces.

Además, el control de esfínteres no solo está relacionado con el nivel madurativo, sino también con el aspecto emocional. Por lo general, hay muchos niños y niñas que después de haber hecho el aprendizaje del control de esfínteres hacen un retroceso. Aunque en la mayoría de las ocasiones este está unido a algo que les ha sucedido. Por lo que en cada caso es importante prestar atención a las causas, como la ansiedad, el comportamiento negativista de base, etc.

En Dana Centro de Psicología, nuestras psicólogas infantiles están especializadas en el abordaje de problemas relacionados con el control de esfínteres desde un enfoque respetuoso y adaptado al ritmo evolutivo del niño. Si notas retrocesos, dificultades persistentes o crees que puede haber un componente emocional detrás, nuestros psicólogos infantiles pueden ayudarte a identificar las causas y aplicar una terapia infantil adecuada para favorecer su bienestar emocional, su seguridad y su desarrollo.

Los problemas escolares y de rendimiento escolar de los niños pueden estar causados por muchos factores. Uno de los indicadores más importantes a la hora de poder darnos cuenta de que un niño está sufriendo emocionalmente es cuando se altera su ritmo escolar y disminuye su rendimiento.

En ocasiones el niño no expresa emocionalmente lo que le ocurre, pero rápidamente sus resultados académicos se ven afectados. Es importante darse cuenta a tiempo para así poner soluciones con la ayuda de un psicólogo infantil con experiencia.

En Dana Centro de Psicología, las soluciones que ofrecemos están completamente adaptadas a cada caso. Nuestros psicólogos infantiles diseñan intervenciones personalizadas según las necesidades individuales de cada niño, garantizando una atención psicológica eficaz y cercana, que tenga un impacto positivo real en su autoestima, aprendizaje y motivación.

Dentro de los problemas del estado del ánimo, los más frecuentes que padecen los niños son la depresión infantil, bajo estado de ánimo o distimia y procesos de duelo.

Tanto en la depresión infantil como en la distimia, se presentan síntomas a diferentes niveles:

  • Emocional: cambios de humor, tristeza, irritabilidad, crisis de llanto y/o pérdida de interés por actividades que antes le gustaban.
  • Fisiológico: alteraciones del sueño, pérdida o aumento de peso, hiper o hipoactividad…
  • Cognitivo: falta de concentración, dificultades para memorizar, pensamientos negativos sobre sí mismos y el mundo que les rodea.

¿Cómo funciona el tratamiento en Dana Centro de Psicología? El tratamiento de la depresión y la distimia con los niños y adolescentes va a consistir en enseñarles diferentes habilidades específicas para moderar sus síntomas de bajo estado de ánimo, habilidades de solución de problemas para afrontar las dificultades cotidianas y, por último, ayudarles a procesar la información de una forma más adaptativa. Con la ayuda de psicólogos infantiles cualificados, los niños podrán recuperar el bienestar que necesitan para un buen desarrollo y convivencia.

En la psicología infantil suele considerarse que el negativismo, la desobediencia y las rabietas son problemas de comportamiento o conducta. En general, aquellos problemas que interfieren en el desarrollo del niño y en el medio en que se desenvuelve: familia, clase, grupo de amigos, sociedad.

Una de las principales dificultades y preocupaciones de los padres es saber cómo manejar las conductas de sus hijos para poder hacer frente a la desobediencia, las rabietas, la rebeldía, la agresividad… pues en no pocas ocasiones, cuanto más intentan resolver estos problemas se encuentran con peores comportamientos por parte de sus hijos, llegando a tener sentimientos de impotencia e indefensión.

Negativismo

El negativismo, como conducta, puede ser de tipo pasivo o de tipo activo. El negativismo pasivo consiste en rechazar y oponerse a las peticiones, solicitudes o incitaciones de otras personas. El negativismo activo representa, por contra, el hacer justo lo contrario de lo que la otra persona le pide o le solicita. En los niños, el negativismo supone oponerse de manera continua y persistente a las peticiones de los adultos de forma activa pero no agresiva.

Las conductas de negativismo son normales en todos los niños, sobre todo entre los dos y los cuatro años de edad; de hecho, ésta es una de las quejas más frecuentes de los padres en la consulta de un psicólogo. En estas edades, el niño comienza a tomar conciencia de que es un ser individual, separado de sus padres y, por tanto, con voluntad propia. Por este motivo, quiere sentirse independiente y ejercer su libre albedrío.

¿Cuándo acudir a un psicólogo infantil?

Es fundamental tener en cuenta el ambiente familiar y el modo en que los padres responden a las conductas del niño. Es aquí donde el psicólogo puede asesorar a los padres sobre las maneras de interactuar en este reto. Además, en Dana Centro de Psicología podemos trabajar con el niño en la expresión de sus emociones de forma más adaptativa.

Desobediencia

Se entiende la desobediencia infantil como el rechazo de un niño a acatar una orden recibida por parte de un adulto en un lapso determinado de tiempo. Puede manifestarse en la negativa a detener una actividad ya iniciada, en la insistencia en realizar conductas que se saben prohibidas o en el rechazo a realizar tareas obligatorias.

¿Cómo os podemos ayudar? Desde Dana Centro de Psicología, nuestras psicólogas infantiles atienden dos aspectos: el asesoramiento a los progenitores sobre las pautas de crianza más adecuadas favoreciendo un estilo firme pero cariñoso y, por otro lado, el trabajo con el menor para aumentar su capacidad de gestión emocional ante los conflictos y les enseñarán conductas adecuadas para resolver situaciones cotidianas en el entorno familiar, escolar o social.

Rabietas

Las rabietas en los niños son explosiones emocionales ante una negativa por parte de adultos o iguales.

Las rabietas son completamente normales entre los dos y los cuatro años de edad y van remitiendo de forma natural. Es en este periodo evolutivo cuando el deseo de independencia del niño comienza a desarrollarse con fuerza. Su naturaleza le empuja a iniciar ese camino que le llevará a ser un adulto independiente, con voz propia, con ideas personales. La ayuda de un psicólogo infantil profesional les ayuda a gestionar las emociones y comportamientos a través de técnicas de regulación emocional. Además, también se le enseñan estrategias efectivas a los padres para que puedan manejar las rabietas de manera adecuada y constructiva. 

El bullying o acoso escolar es una forma de violencia, bien sea física o bien en forma de acoso psicológico, que ejerce un escolar hacia otro, o un grupo hacia otro escolar. El bullying puede expresarse como una agresión física y verbal o como algo indirecto, mediante la exclusión social.

Es habitual que el niño que sufre acoso escolar no lo cuente por la vergüenza que le produce, por lo que deberemos estar muy atentos a los indicios que nos indiquen que algo extraño ocurre. Estos serían algunos de los síntomas a tener en cuenta:

Contar con la ayuda de un psicólogo infantil es fundamental cuando un niño sufre acoso escolar. En Dana Centro de Psicología, la terapia infantil sirve para ayudarles a procesar sus emociones, fortalecer su autoestima y dotarlos de herramientas eficaces para afrontar situaciones difíciles de forma saludable y segura.

Los niños y niñas pueden experimentar diversos trastornos alimentarios que es necesario tratar, como por ejemplo el miedo a atragantarse, inapetencia u obesidad infantil.

Algunos niños han podido experimentar experiencias traumáticas vinculadas a la deglución. Esto se manifiesta en que tienen miedo a atragantarse con alimentos sólidos, y pueden resistirse a tomarlos, llevándolos a alimentarse a base de purés o líquidos para evitar la situación temida. Otros rechazan sistemáticamente algún tipo de comida y, en el caso de que esa comida sea saludable pueden aparecer problemas de obesidad infantil. Por el contrario, hay niños que muestran inapetencia pudiendo llegar a tener problemas de nutrición.

La ayuda de un psicólogo infantil para niños con problemas de alimentación es fundamental para abordar las causas psicológicas que afectan su relación con la comida, como ansiedad o estrés. El psicólogo puede ayudar a mejorar su comportamiento alimentario, fomentar hábitos saludables y trabajar con la familia para crear un entorno sano de apoyo.

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