Relaciones tóxicas: cómo actuar cuando una persona cercana lo sufre

«EL AMOR NUNCA ES SINÓNIMO DE SUFRIMIENTO

Cuando hablamos de relaciones tóxicas nos referimos a relaciones en las cuales hay muchas conductas que son dañinas para uno o ambos miembros de la pareja. Es decir, un vínculo que ya no es saludable ni respetuoso.

Un proceso que generalmente, esta presente en este tipo de relaciones y que ayuda a comprender la dificultad que puede llegar a suponer estar en una relación de este tipo es el “refuerzo intermitente”. Es un proceso de aprendizaje que ocurre cuando recibimos de forma alterna y sin un patrón algo reforzante. En este caso, recibiríamos de forma alterna la atención y afecto y el desinterés o inatención por parte de nuestra pareja. Este proceso también está presente en las adicciones sin sustancia, como en la ludopatía, y lo que genera en el cerebro es muy similar. Lleva a seguir intentándolo, por esos momentos en los que sí es algo muy reforzante, un enganche.

Además de esto, otra conducta muy común es la manipulación; en la que una de las personas involucradas hace a la otra dudar de sus necesidades y peticiones, mediante técnicas como el gaslighting, el chantaje emocional, etc. Esto hace que las personas que reciben la manipulación puedan empezar a dudar de sus percepciones, de lo que es o no normal, así como de si ellos o ellas merecen algo mejor.

Estas serían, entre otras, algunas de las conductas que pueden ayudar a entender lo que ocurre en este tipo de situaciones. Sin embargo, no podemos olvidar, otros muchísimos factores que pueden estar influyendo y otras conductas dañinas particulares de cada situación.

Lo que si está claro, es que todo ello, genera una situación muy complicada que, aunque desde fuera pueda ser difícil de comprender, hace que la persona que está recibiendo todo esto tienda a negar la situación y/o volver a ella.

Esto no quiere decir que no sea posible salir de ello, pero si es importante tratar de entender lo complicado que puede ser para la persona que lo está viviendo.

Desde fuera, sin embargo, puede ser más sencillo darnos cuenta de lo que está ocurriendo. El propio cambio en el comportamiento de la persona que lo sufre suele ser un indicador llamativo. A su vez, suele ser un proceso largo, en el que vemos el sufrimiento de alguien a quien queremos y muchas veces sin llegar a poder entenderlo, ya que no tenemos suficiente información.

¿Cómo ayudar a alguien en una relación tóxica?

Ser conscientes de lo que está ocurriendo sin saber que hacer puede ser muy frustrante y doloroso. Por eso, vamos a ver algunas pautas de cosas que sí podemos hacer en estas situaciones para acompañar y ser un apoyo:

1 – Estar ahí

Es muy importante que la persona sepa que estamos ahí. Esto hace que la persona no sienta que la relación es lo único que tiene y poder brindar apoyo en los momentos “de luz” que tenga.

Por ejemplo, continuar proponiendo planes o mandando mensajes y a la vez, dando espacio según la persona lo requiera. Podemos transmitir que estamos a su lado, que si necesita algo en algún momento puede contar con nosotros y continuar hablando de otros temas o compartiendo otras aficiones.  No insistir, pero si mostrar que estamos ahí

Esto no es algo fácil ya que, como mencionábamos la persona que está en esta situación puede mostrarse distante y tender a alejarse. Aun así, es importante continuar dando el mensaje de que estamos ahí.

2 – No juzgar

No juzgar, que la persona sienta que no molesta y que puede recurrir a nosotros. Esto no es incompatible con dar nuestra opinión sobre la relación, siempre que se haga desde el respeto para que vaya siendo consciente y poniendo nombre a su situación. Es decir, acompañar con empatía, respeto y estando presentes.

No siempre hacer más es mejor. Muchas veces es mucho más útil ofrecer tu compañía y un espacio seguro y sin juicios para cuando la persona lo necesite o esté preparada para compartir su situación.

Es importante en estas conversaciones tratar de evitar la doble victimización, es decir, la violencia recibida por su pareja y el juicio de su entorno. Evita que tu actitud sea la de “yo tengo la razón y tienes que salir de ahí”. Como decíamos antes, si tenemos en cuenta las complejidad de este tipo de relaciones y lo que generan en la persona… salir no es tan sencillo.

Qué no ayuda decir:

  • Si me pasa eso a mí, la primera vez ya le/la he mandado a la mierda.
  • Tienes que ser más valiente, hace contigo lo que quiere.
  • Eso lo aguantas porque eres un pringado/a

Qué si puedes decir:

  • Gracias por confiar en mí y contarme esto, seguramente no ha sido fácil.     
  • ¿Pasa muy a menudo? ¿Cómo te estas sintiendo tú con todo esto?
  • Madre mía…sabes que pase lo que pase puedes contármelo, yo estaré aquí.

Suele ser muy útil tratar de concienciar de forma externa. Es decir, utilizar ejemplos, a veces incluso con personas ficticias, videos, películas, etc. Lo ideal es hacerlo en un momento tranquilo, no justo cuando se ha abierto a ti porque sino puede resultar demasiado evidente y utilizar ejemplos parecidos a lo que le ocurra a tú ser querido, pero no idénticos. También es importante que en tu historia ofrezcas una alternativa, que sepa que se puede salir de una relación tóxica.

3 – Limites desde el cariño

Poner límites y mantenerlos con firmeza es la mejor manera de mostrarle amor a esa persona. Dado que, comentábamos en la introducción este tipo de relaciones uno de los componentes funciona de forma similar a una adicción sin sustancia, esto es fundamental. No te voy a dar lo que necesitas para seguir consumiendo, es decir, no voy a realizar, facilitar o apoyar conductas que no son saludables.

4 – Reforzar la autoestima desde la amistad

Debido a todas las conductas manipulativas que van emergiendo de forma sutil y poco a poco durante la relación se van reforzando mucho ideas del tipo: nadie me va querer igual, no merezco que me traten bien, es mi culpa.… La autoestima suele irse dañando de forma progresiva hasta que la persona se siente sin fuerzas y muy poco válida. Por eso es tan importante que los seres queridos fortalezcan la autoestima. Por ejemplo, puedes recordarle lo mucho que le quieres, lo valiente que es, sus capacidades, etc.

5 – Una vez sale

Reforzar mucho el hecho de que haya salido, proponer planes y mostrarse un apoyo. Evitar culpabilizar a la víctima por haber tardado más de lo que tú deseabas o hacer comentarios como “ahora que estás sola buscas mi compañía”.

Entender las recaídas como parte del proceso, ningún proceso de mejora es lineal. Es especialmente importante mostrarse un apoyo en estas situaciones, ya que la persona suele sentirse muy culpable por volver y temer especialmente el juicio.

6 – Cuidarte

Este proceso, como hemos ido comentando también es muy duro para las personas que del entorno. Puedes sentir frustración, tristeza, ansiedad… Es muy importante el propio autocuidado. Compartir lo que estás viviendo con alguien cercano puede ser de mucha utilidad (tu pareja, otro familiar que sepa cuál es la situación, algún amigo cercano, el propio grupo, tu psicólogo, etc) y, sobre todo, recordar que no siempre más es mejor y que el hecho de estar ahí muchas veces ya puede resultar de mucha ayuda.

En caso de notarte desbordado, pedir ayuda psicológica siempre es una opción muy útil como forma de autocuidado, para entender mejor la situación y/o adquirir herramientas nuevas para gestionarla.

Bibliografía:

Esclapez, M. (2022). Me quiero, te quiero: una guía para desarrollar relaciones sanas (y mejorar las que ya tienes). Bruguera.

Congost, S. (2017). Si duele, no es amor.

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