Entendiendo el sufrimiento humano en su contexto

La psicoterapia, como rama de la psicología, surgió formalmente a finales del siglo XIX, marcando la transición de interpretaciones sobrenaturales de los problemas de salud mental hacia una comprensión más racional. Este cambio fue clave para transformar cómo entendemos la “locura” y los trastornos mentales. Explorar la historia de esta disciplina es crucial para entender cómo las ideologías y corrientes de pensamiento han moldeado el concepto de salud mental, además de ayudarnos a evitar el error de juzgar el pasado sin considerar su contexto histórico.

El concepto de locura ha estado influido por la visión predominante de cada época, desde la posesión demoníaca hasta interpretaciones como desórdenes naturales (factores biológicos o psicológicos) o desviaciones morales (factores éticos o morales). Estas explicaciones reflejan las creencias culturales y sociales de su tiempo, impactando tanto en la comprensión del sufrimiento humano como en las intervenciones aplicadas, las cuales están condicionadas por discursos políticos y estándares conductuales propios de cada momento histórico.

Una Historia de Exclusión y Dominio

En su obra Historia de la locura en la época clásica, Michel Foucault analiza cómo se han construido históricamente las nociones de locura y salud mental. En la Edad Media, se refleja que existía una diferenciación genérica entre lo normal y lo anormal, unificando dentro de la misma categoría a leprosos, locos o pobres, por tanto proporcionando el mismo trato a todos ellos. En este caso, se justificaba una segregación y reclusión como forma de mantener el orden social. Posteriormente, durante el Renacimiento, el loco era un visionario capaz de conectar lo real con lo sobrenatural, con lo divino. Y más tarde, en la época clásica, esta misma figura se convirtió en objeto de control y represión. Los hospitales psiquiátricos confinaban a los “locos” junto con otros grupos marginalizados, no tanto para tratarlos, sino como un mecanismo de control social. La razón, valor fundamental de la modernidad, justificó este distanciamiento y deshumanización de quienes eran considerados irracionales.

El Surgimiento de la Psiquiatría Moderna

A finales del siglo XVIII, figuras como Pinel o Tuke promovieron reformas para un trato más humanizado hacia los pacientes psiquiátricos. Sin embargo, estas medidas también respondieron a cambios económicos. El nuevo sistema industrial requería mano de obra, y la reclusión masiva dejó de ser viable. El hospital psiquiátrico de la Salpetriere en Francia llegó a recluir prácticamente al 10% de la población de París. En este contexto, la locura se redefinió como una patología individual, desvinculándola de su contexto social. La psiquiatría moderna se consolidó como una disciplina que, bajo el amparo de la ciencia, dejó de considerar la locura un problema moral para considerarlo un problema médico. Foucault analiza en su obra que el conocimiento psiquiátrico comienza a utilizarse como forma de poder y control social, legitimando prácticas para normalizar formas “correctas” de vivir experiencias en función de las necesidades del sistema, por ejemplo, es el caso de la sexualidad o la hiperproductividad.

De esta forma, Foucault se convierte en el abanderado del movimiento antipsiquiátrico, poco después, en los años 60. Se trata de un movimiento social que rechaza la deriva autoritaria de la psiquiatría proponiendo alternativas menos medicalizadas, más sociales y comunitarias, que contribuyó al cierre de los hospitales psiquiátricos. Sin embargo, el éxito fue relativo puesto que con el surgimiento de los nuevos fármacos, los tratamientos farmacológicos se vuelven una alternativa mucho más eficiente que el coste que suponían los hospitales psiquiátricos. De esta forma, el modelo médico y el supuesto desequilibrio químico subyacente se vuelve el paradigma dominante del momento.

Crisis del Modelo Biologicista

En la actualidad, el paradigma biologicista en salud mental, basado en la idea de desequilibrios químicos en el cerebro, enfrenta importantes críticas. Estudios de la Organización Mundial de la Salud muestran que las tasas de recuperación de pacientes con trastornos psicóticos son mayores en países con menor acceso a tratamientos farmacológicos, cuestionando la eficacia del modelo farmacológico.

Además, los diagnósticos psiquiátricos no siempre conducen a tratamientos efectivos y pueden perpetuar estigmas y exclusiones. Un enfoque centrado exclusivamente en la biología ignora los factores contextuales y sociales que influyen en el bienestar mental. En contraste, modelos que valoran la alianza terapéutica y la participación activa del paciente han demostrado ser más eficaces.

Un Nuevo Paradigma: Hacia una Psicología Contextual

La historia de la salud mental nos recuerda que los conceptos de normalidad y locura son construcciones culturales profundamente arraigadas en su tiempo. Es fundamental incorporar las voces de los usuarios en el diseño de modelos de atención que sean sensibles a sus necesidades específicas. Además, resulta imprescindible cuestionar estructuras de poder que puedan generar prácticas clínicas abusivas. Es importante recordar que lo que queremos es dar respuesta al sufrimiento humano, el factor común a todas las épocas históricas que ha ido sufriendo transformaciones en la forma de expresión social pero no la raíz del problema.

El surgimiento de enfoques más contextuales supone un cambio de paradigma, despatologizando experiencias y entendiendo los problemas psicológicos como situaciones dependientes de un contexto externo, en el que es imprescindible incorporar cambios sociales y comunitarios.

Referencias:

Belloch, A., Galdón, M.J., y Pascual-Vera, B. (2020) Historia de la psicoterapia. En Belloch, Sandín y Ramos (Eds.) Manual de Psicopatología (pp.3-30) McGraw-Hill.

Foucault, M. (1998) Stultifera Navis. Historia de la locura en la época clásica (pp.6-35)(Trad. Juan José Utrilla) Fondo de Cultura Económica (Trabajo original publicado 1964)

Foucault, M. (1998) El gran encierro. Historia de la locura en la época clásica (pp.36-59)(Trad. Juan José Utrilla) Fondo de Cultura Económica (Trabajo original publicado 1964).

Pérez Álvarez, M. (2014) Terapias de tercera generación: ¿qué aportan?. En Terapias de tercera generación como terapias contextuales (pp.35-49). Editorial Síntesis.

Patricia O’Doherty López-Varela – Psicóloga colaboradora de Dana Centro de Psicología

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