EL ACOSO ESCOLAR

Todas las relaciones y experiencias que viven los niños, ya sea con sus iguales, en la familia o en el colegio influyen en su desarrollo social, emocional y cognitivo. La mayoría de estas experiencias tendrán un carácter positivo, pero en la convivencia escolar, cada vez está siendo más frecuente un fenómeno que daña en gran medida a los menores, como es el acoso escolar.

¿Qué es el acoso escolar?

 Dan Olewus pionero en los estudios sobre el Bullying o acoso escolar lo define como «Un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y agresividad física de unos niños hacia otros que se convierten, de esta forma, en víctimas de sus compañeros» (Olweus, 1993). A pesar de que el autor ha matizado varias veces la definición del acoso, hay tres características imprescindibles que lo definen; la intencionalidad, la persistencia en el tiempo y el abuso de poder.

 

¿Quiénes son los protagonistas del acoso escolar?

Dentro del acoso escolar, se pueden identificar tres tipos de actores, las víctimas, los agresores y los espectadores o testigos.

  • Las víctimas: Son las personas que reciben las agresiones o humillaciones. En muchas ocasiones, no saben porque son el objeto de acoso y se sienten incapaces de salir de la situación. Suelen ser los menos populares en el colegio, pueden tener baja autoestima, ansiedad y eventualmente se creerán en inferioridad, comparados con el resto de sus compañeros.
  • Los agresores: Pueden ser compañeros de clase o de su mismo curso, e incluso de un nivel educativo superior, donde presentan una ventaja de poder. Estos agresores suelen ser considerados como los más populares por sus compañeros, pueden tener dificultades sociales, pero están menos aislados que las víctimas, presentan impulsividad, baja tolerancia a la frustración y poca capacidad autocrítica.
  • Los testigos: Son actores fundamentales del acoso, cualquier forma de prevenirlo o mitigarlo debe tenerlos muy en cuenta. Son quienes presencian los actos de acoso, pueden ir desde compañeros a profesores y otros adultos. Estos observadores, puede actuar de diversas maneras, favoreciendo el acoso, actuando como si no ocurriera o actuando para detenerlo.

 

 

Tipos de acoso escolar

Encontramos diversas formas de acoso escolar, los que se dan con más frecuencia son los siguientes:

  • Acoso físico: Hace referencia a conductas agresivas, dirigidas contra la persona que sufre el acoso o hacia sus pertenencias. El agresor se enfrenta cara a cara con la víctima y se pueden observar conductas como pegar, empujar o romper las pertenencias del acosado.
  • Acoso verbal: Se refiere a amenazas, burlas e insultos sobre alguna característica del acosado, ya sea su etnia, aspecto físico, orientación sexual o algún defecto visible.
  • Acoso relacional o social: Se refiere a diferentes acciones que producen aislamiento en la victima y daño en sus relaciones interpersonales. No dejando que participe en actividades o desvalorizando sus aportaciones al grupo.
  • Acoso psicológico: Esta relacionado las agresiones que provocan un impacto en la mente de la persona acosada. Ya sean gestos de asco, desprecio, actitudes de humillación, agresividad, malas miradas y acecho.
  • Acoso en línea o ciberacoso: Se puede definir como el uso de las tecnologías dónde se trasladan los insultos y amenazas hacía la víctima, de manera que otras personas pueden verlo e incluso unirse a ellas. Aquí también entra la grabación de la víctima y la difusión de su imagen en las redes. Este tipo de acoso es muy grave, ya que existe incluso cuando la víctima no se encuentra en el colegio.

 

Consecuencias del acoso escolar

 Las consecuencias del acoso escolar son grandes y severas para todos los actores implicados, para las víctimas, esto puede desembocar en un deterioro de la autoestima, fobia escolar, ansiedad, depresión en incluso intentos de suicidio, lo que va a repercutir en gran medida en el desarrollo de su personalidad. En relación con los agresores, pueden cronificar este tipo de conductas, entendiendo que esta es la manera de alcanzar sus objetivos, lo que puede derivar en conductas delictivas más adelante. Por último, los espectadores, pueden volverse insensibles a este tipo de agresiones cuando ocurren en su entorno y siendo incapaces de actuar ante las injusticias que presencien.

 

Como podemos actuar ante indicios de acoso escolar

Es muy importante estar atentos ante cambios de humor o comportamiento en los niños, así como que de pronto, sean mucho más reacios a ir al colegio.

  • Es importante que si el menor nos cuenta algo nos aseguremos de escucharle atentamente y reforzar la idea de que no es el culpable de lo que le está ocurriendo y es algo que hay que modificar.
  • Explicar la diferencia entre ser un chivato y un quejica, o una persona que pide ayuda ante una situación que no debiera de estar corriendo.
  • Es importante guardar un registro de lo que nos cuente, es mucha información, y al final podemos modificar cosas o no acordamos claramente de lo que nos dijo al inicio.
  • Reforzar la autoestima de los menores, reforzando todas las cosas que hace bien y sus puntos fuertes, para contrarrestar la idea de que es peor en comparación a sus iguales.
  • Contacta con el tutor del menor y si es necesario con el departamento directivo o el departamento de orientación del colegio, hay protocolos que se tienen que poner en marcha si hay indicios o pruebas de que alguno de los menores esta siendo acosado.

 

“El aliado más valioso de los matones y el peor enemigo de sus víctimas, es el silencio”

 

Bibliografía

  • Cano-Echeverri, Margarita María, & Vargas-González, Jorge Enrique. (2018). Actores del acoso escolar.Revista Médica de Risaralda24(1), 61-63.
  • Enríquez Villota, M. F., & Garzón Velásquez, F. (2015). El acoso escolar. Saber, Ciencia y Libertad, 10(1), 219-233.

 

Ana Belén Somolinos – Psicóloga Sanitaria Colaboradora de Dana Centro de Psicología