Los cuatro jinetes del Apocalipsis en una relación de pareja – Si nos queremos, ¿qué nos puede conducir a terminar la relación?

La vida en pareja aporta muchos beneficios y satisfacciones, pero también pueden surgir quejas y desacuerdos que influyen en el bienestar o calidad de la relación, donde en ocasiones no basta con tener voluntad de solución, sino que requiere de ayuda por parte de profesionales.

Sin duda, la terapia de pareja es uno de los escenarios más difíciles sobre los que trabajar puesto que aquí no se trata solo de evaluar y obtener información de una persona, sino que encontramos dos personas con perspectivas, necesidades y objetivos que pueden ser comunes pero que también pueden ser diferentes.

Una de las demandas más típicas de la terapia de pareja son los problemas de comunicación y resolución de problemas, y aquí es donde lanzamos una interesante pregunta: ¿Es suficiente el amor cuando no conseguimos entendernos? ¿Es posible que hablando el mismo idioma no comprenda al otro?

Pareja en sesión de terapia de pareja hablando con un profesional, imagen sobre los cuatro jinetes de Gottman y la relación.

El conflicto en una relación de pareja suele entenderse como discrepancias, desacuerdos o tensiones que surgen entre los dos miembros debido a diferencias en opiniones, valores, deseos, necesidades o expectativas. Así, los conflictos son parte natural de las relaciones humanas pero el cómo se manejan estos conflictos es lo que determina, junto a otras variables, la calidad y el bienestar de una relación de pareja. Es decir, conflicto siempre va a haber la cuestión es cómo se manejan y el impacto que tienen.

El autor John Gottman (1998) habla de los cuatro jinetes del Apocalipsis que pueden conllevar la ruptura de un vínculo amoroso en cuanto a patrones de interacción negativos surgen entre ellos cuando hay conflictos.

Corazón roto de papel sobre madera, símbolo de ruptura de pareja y desgaste emocional por conflictos repetidos.

Los cuatro jinetes del Apocalipsis son: la crítica, la actitud defensiva, el desprecio y actitud evasiva.

Bien, el primero de ellos sería la crítica. Tal y como refiere Gottman (1998) siempre se tendrán quejas de la persona con la que compartes tu vida, no obstante, entre la queja y la crítica hay un gran camino por recorrer. Asimismo, la crítica es más global que la queja y suele incluir palabras negativas sobre el carácter o personalidad de la pareja. Tal y como indica Cortés (2024), la crítica constante puede dañar la autoestima y el sentido de valía del otro miembro de la pareja. Además, puede crear un ambiente hostil y defensivo en el vínculo.

El segundo de ellos, el desprecio. El desprecio implica expresar una actitud de superioridad o de burla hacia el otro miembro de la pareja (Cortés, 2024). Entre ellos se incluye el empleo de palabras o tonos de voz que denotan falta de respeto y aprecio hacia la otra persona, sarcasmos, menosprecios o gestos de disgusto o incluso insultos directos. Este mismo autor afirma que el desprecio es altamente un indicador de destrucción del vínculo, puesto que merma el respeto y la admiración mutua, elementos clave para la construcción de una relación saludable. Asimismo, el uso de desprecio dentro del vínculo puede generar sentimientos de tristeza, resentimiento y alienación en la pareja (Gottman, 1998; Cortés, 2024).

El tercero de ellos es la actitud defensiva. Esta actitud es común cuando nos sentimos atacados o criticados, cuando algo nos duele o nos hiere. Como determina Cortés (2024) se manifiesta como una justificación, negación de responsabilidad o contraataque en lugar de escuchar y responder de manera constructiva ante el problema que surge encima de la mesa. Se suele culpar a otros o a circunstancias externar en lugar de reflexionar sobre la propia responsabilidad o capacidad de acción. Las verbalizaciones más frecuentes son “Y tú más” o “Si, pero tú…”.

Así, esto puede crear un ciclo de acusaciones entre los miembros de pareja que dificultan la resolución de problemas y la conexión emocional. Es decir, en lugar de enfocarse en “¿Qué hay que hacer para estar mejor?” se enfocan en las causas que llevaron al problema “¿Qué ha hecho el otro para estar así?”.

Pareja caminando de la mano junto al mar, imagen de distancia emocional y bloqueo o silencio en la relación de pareja.

El último de ellos la actitud evasiva. Cuando en una pareja hay gran porcentaje de críticas y desprecio provocando así una actitud defensiva, finalmente uno de los cónyuges se distancia. Esta actitud evasiva es definida por Cortés (2024) como una actitud que puede manifestarse como una falta de compromiso o participación en la resolución de problemas donde se puede incluir la retirada de manifestaciones emocionales, la no comunicación al otro o la negación de la importancia a los posibles problemas de pareja planteados. Ante esto, ¿qué siente el otro? Por lo general, cuando una actitud evasiva sucede en el vínculo se pueden generar sentimiento de gran frustración, abandono o desconexión en la pareja.

Tal y como indica Higuera (2002), estos patrones de conductas pretenden en su mayoría resolver el conflicto, pero no solamente no lo resuelven, sino que lo refuerzan y perpetúan. Así, merman la calidad de la relación y aumentan la probabilidad de los conflictos se mantengan, provocando en algunas ocasiones, la ruptura final del vínculo. Conocer los componentes que fomentan un manejo erróneo del conflicto otorga de responsabilidad para cambiarlo.

Referencias bibliográficas

Cortés, F. P. (2024). El conflicto en la relación de pareja: “Explorando sus múltiples dimensiones”. Escritos relacionales, 4(1), 81-84.

Gottman, J. M., & Silver, N. (2000). Siete reglas de oro para vivir en pareja. Editorial Debolsillo Clave

Higuera, J. A. G. (2002). La estructura de la pareja: implicaciones para la terapia cognitivo conductual. Clínica y salud13(1), 89-125.

Marta Costumero Redondo – Psicóloga Colaboradora de Dana Centro de Psicología

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Escríbenos
¿Tienes alguna duda? Envíanos un mensaje
Protección de datos personales
Utilizaremos sus datos para responder consultas y realizar análisis estadísticos. Para más información sobre el tratamiento y sus derechos, consulte la política de privacidad