El terrorismo: definición y efectos psicológicos

Debido a las terribles noticias que estamos recibiendo de diversos atentados terroristas que están conmoviendo al mundo, creemos que es necesario que entendamos mejor en qué consiste el terrorismo y que efectos psicológicos tiene, ya que es una realidad a la que nos enfrentamos día a día.

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¿Qué es el terrorismo?

La Real Academia Española lo define como:

  1.  Dominación por el terror.
  2.  Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.
  3.  Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.

El profesor de Psicología Social en la Universidad Autónoma de Madrid Luís de la Corte lo define de la siguiente forma en su libro “La lógica del terrorismo”:

“El terrorismo es una sucesión premeditada de actos violentos e intimidatorios ejercidos sobre población no combatiente y diseñados para influir psicológicamente sobre un número de personas muy superior al que suman sus víctimas directas y para alcanzar así algún objetivo, casi siempre de tipo político.”

De esta definición, se desprende la idea de que el impacto es mucho mayor que el número de personas afectadas de forma directa, ya que todos nos sobrecogemos al ver y oír noticias de este tipo. Con esto, los terroristas consiguen, además de infundir miedo a un número elevado de la población, difundir su mensaje y que su demanda llegue a muchas más personas que si utilizasen algún otro medio legal o no tan atroz.

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Efectos psicológicos del terrorismo

Un acto de terror no sólo afecta a los implicados directamente, sino que los efectos se extienden mucho más allá.

La implicación emocional, que puede llegar a interferir en la vida cotidiana, se extendería casi al 50% de las personas que han recibido la noticia. También pueden aparecer síntomas depresivos (tristeza, dificultades para dormir o apatía) y síntomas de estrés agudo (distanciamiento emocional, pesadillas, evitación de lugares o situaciones relacionados con el suceso).

A causa del terrorismo, también aparece el trastorno de estrés post-traumático, siendo un buen predictor de esta patología el estrés agudo experimentado de forma inmediata. Este trastorno se caracteriza por problemas para dormir, pesadillas, preocupación excesiva y mantenida, evitación de lugares y situaciones debido a la ansiedad, pensamientos irracionales de terror que la persona no puede controlar y flashback (reexperimentar la situación traumática una y otra vez).

Los terroristas juegan con el factor sorpresa, haciendo que nos sintamos más vulnerables y que el dolor y la incomprensión sean mayores. Tras un acontecimiento de este tipo, nuestro cerebro entra en shock, ya que no está preparado para algo así.

Está demostrado que es mucho más difícil de comprender una situación estres postraumaticocatastrófica cuando ha sido provocada intencionadamente por la mano del hombre, ya que no se entiende que una persona pueda hacer daño a sus semejantes de esta forma.

Con el paso del tiempo, la información sobre el acontecimiento se va asimilando y se incorpora a nuestras experiencias vitales pudiendo dejarlo atrás. No se trata de no sufrir, ni de olvidarlo, ya que eso no es posible, sino de poder vivir con ello y aceptarlo.

El terrorismo y los medios de comunicación

Como ya hemos mencionado en el primer apartado de este artículo, uno de los objetivos del terrorismo es difundir su mensaje, esto es, necesita de una publicidad que en la era de la comunicación en la que nos encontramos se da fácilmente. La divulgación de los medios de comunicación aporta un efecto multiplicador del acto terrorista.

Siempre que ocurre un atentado con consecuencias dramáticas, nos enteramos al poco tiempo en todo el mundo, se hacen programas especiales, directos, etc. Esta información es más impactante cuando es audiovisual, es decir, cuando podemos percibir el horror de manera casi directa desde el sofá de nuestra casa.

Por otra parte, los medios de comunicación tienden a exagerar el riesgo que corremos en referencia al terrorismo, dando lugar a un miedo generalizado apoyado en pensamientos irracionales.

mundo_manosAdemás, debido a la globalización, estamos sobreinformados y cada vez tenemos más dificultad para diferenciar la información relevante, por lo que los terroristas se están viendo obligados a llevar a cabo atentados cada vez más crueles para asegurarse de que no pasan desapercibidos y tiene el alcance deseado. Como expone el sociólogo Zygmunt Bauman: “En nuestro mundo adicto a las sensaciones se necesitan estímulos cada vez más intensos para poder mantener la atención despierta durante algo más que un breve instante”.

Cada uno de nosotros jugamos un papel importante en relación al terrorismo y este se basa en apoyar a aquellos que lo sufren de manera directa y en no dejarnos llevar por el miedo, esforzándonos en no limitar nuestras vidas y sentirnos seguros, anhelando el momento en que toda esta barbarie termine. Como dice John Lennon en su emblemática “Imagine”:

“Nada por lo que matar o morir,
ni tampoco religión.
Imagina a todo el mundo,
viviendo la vida en paz.”

Nazaret Iglesias García – Directora y Psicóloga de Dana Centro de Psicología