SOLEDAD NO DESEADA: CUANDO ESTAR RODEADO DE GENTE NO ES SUFICIENTE

La experiencia de la soledad es compleja, por eso no hay una definición que abarque todas, por ejemplo, no es lo mismo la soledad ante la jubilación que ante el duelo de una pareja. Aun así, la soledad no deseada podría definirse como la discrepancia entre las características reales de nuestras relaciones y las deseadas (Perlman y Peplau, 1982).

Existe un problema a la hora de evaluar la prevalencia de la soledad en la población: el estigma que lleva asociado. Esto dificulta que las personas reconozcan que se sienten solas, y los lleva a no pedir ayuda, generando un sufrimiento silencioso. Por tanto, los datos cuantitativos suelen infravalorar la presencia de la soledad en la población.

Hay momentos vitales que suponen factores de vulnerabilidad a la hora de sentir esa soledad, por ejemplo, la pérdida de amigos o de la pareja, cambios en el trabajo, la jubilación, etc. Por tanto, es importante ver cómo la persona hace frente a estos cambios, teniendo que realizar un ajuste en sus valores y metas para adaptarse a ellos, sin oponer resistencia o mantenerse de forma rígida en el “quiero que las cosas se mantengan como antes”.

Tipos de soledad

Se han identificado diferentes tipos de soledad:

  • Soledad social: tiene que ver con la ausencia o escasez de relaciones sociales. Se relaciona, por tanto, con una sensación de aislamiento y con un deseo de pertenencia a un grupo con el que poder compartir experiencias.
  • Soledad emocional: no está relacionada con la cantidad de relaciones sociales, sino con la calidad percibida de las mismas. De esta forma, está relacionada con la falta de relaciones significativas, sería la experiencia de sentirse solo aun estando rodeado de gente.
  • Soledad existencial: es un concepto un poco más complejo que los anteriores y se relaciona con la falta de compañeros/as en un proyecto que merezca la pena, por tanto, con la falta de reconocimiento de que ese proyecto merezca la pena.

Soledad existencial

Dentro de la soledad existencial se diferencian tres dimensiones:

  • Como una condición: es decir, estamos separados de los demás. Es una condición humana de la propia existencia.
    • “Estoy sola pero no me siento abandonada. Sé que estoy acompañada de la gente que me importa, aunque no estén presentes”
  • Como una experiencia que no está asociada a las relaciones, si no a los cimientos de tu propia vida. Está relacionada con la dificultad para encontrarle un sentido; no merece la pena lo que vivo.
    • “Me siento sola, mi familia no me permite hablar de mis preocupaciones. Me siento incomprendida”
  • Como un proceso de desarrollo personal, que tiene más que ver con las posibilidades como ser humano que como necesidad, es decir, no llegar a tener la vida que se esperaba.
    • “Puedo estar sola, pero sentirme acompañada por dentro”

Entonces… ¿Qué buscamos?

Lo primero que buscamos es la satisfacción con nuestras relaciones sociales, tanto en tipo como en calidad y en cantidad, y en consonancia con nuestras expectativas. Necesitamos sentirnos cerca de las personas, comprendidos y acogidos. También queremos sentirnos útiles, como parte de algo más grande que nosotros mismos.

A su vez, buscamos una vida orientada a un propósito, con un sentido. Esto se corresponde con nuestros valores, es decir, aquellas direcciones vitales elegidas, serían como nuestra brújula hacia un proyecto de vida significativo. Estos nos proporcionan una guía para la acción, lo que se traduce en metas y objetivos y, después, en conductas que nos permiten alcanzarlos.

Por lo tanto, la soledad es inherente al ser humano. Sin embargo, no es incompatible con vivir una vida plena, acorde a nuestros valores.

«La felicidad es el resultado de encontrar un

 propósito significativo en la vida»

Viktor Frankl

Bibliografía:

  • Ettema EJ, Derksen LD, van Leeuwen E. Existential Loneliness and end of life care:
  • A systematic review. Theor Med Bioeth. 2010;31(2):141-69.
  • Perlman, D., & Peplau, L. A. (1982). Theoretical approaches to loneliness. Loneliness: A sourcebook of current theory, research and therapy, 36, 123-34.
  • Yanguas Lezaún, J.  Goikoetxea Iturregui, M., Márquez González, M. y Garrigós Tembleque, S. (2023). Hablemos de… Soledad no deseada: Mesa Redonda. Soledades no deseadas: el concepto y el contexto sociocultural.

Marta Alonso Gil – Psicóloga Sanitaria Colaboradora de Dana Centro de Psicología