PRODUCTIVIDAD CONSCIENTE

En terapia nos solemos encontrar a veces con personas a las que les cuesta ser productivos u obtener objetivos planificados. Encontramos dificultades en  ejemplos como entretenernos con las redes sociales y perder bastantes horas, no alcanzar metas importantes, listas de tareas que solo aumentan, orientar tu vida hacia el trabajo…

Pero… ¿Qué motivos puede haber para no estar siendo productivo?

  • Exceso de tareas.
  • Numerosas interrupciones/ distracciones: Llamadas de teléfono u otras personas, notificaciones de redes sociales, no tener un espacio adecuado para las tareas.
  • Exceso de perfeccionismo donde utilizamos un tiempo excesivo.
  • Procrastinación: No aprovechamos el tiempo y vamos postergando siempre tareas para más tarde. Al final se acumulan y todas son urgentes.

Como vemos, estar ocupado tampoco es sinónimo de productividad. En primer lugar, nos va a ser de utilidad diferenciar entre tres aspectos:

  • Eficacia: Es conseguir la meta, lograr el efecto deseado. Poniendo un ejemplo simple, matar una mosca con un cañonazo es eficaz, porque morirse se muere. ¡Objetivo cumplido!
  • Eficiencia: Es conseguir aquella meta deseada optimizando los recursos disponibles. Es decir, consiste en alcanzar los resultados esperados utilizando la menor cantidad posible de recursos (tiempo, energía, dinero, materiales, esfuerzo…). Matar una mosca de un cañonazo es una solución eficaz pero poco eficiente, pues se gastan recursos desmesurados. Utilizar un matamoscas sería una solución eficiente.
  • Efectividad: Si hablamos de efectividad entonces vamos más allá de la eficacia y la eficiencia, ya que hace referencia a la calidad de las metas alcanzadas. Podemos ser eficaces (hemos logrado el objetivo), eficientes (lo hemos hecho con una utilización adecuada de los recursos), pero… ¿qué utilidad tienen esos resultados? ¿Para qué sirven? ¿Realmente necesitaba acabar con esa mosca, o era más fácil ignorarla unos segundos hasta que se fuera?

 

PRODUCTIVIDAD TRADICIONAL VS. PRODUCTIVIDAD CONSCIENTE

 

La productividad tradicional tiene en cuenta el resultado que se llega a conseguir en un tiempo determinado. Aquí el tiempo es protagonista, entonces, hay un factor sobre el que no tenemos control. Al hablar de productividad consciente, sin embargo hablamos de la decisión consciente de utilizar la propia energía para un fin presente que está alineado con los valores, objetivos y propósitos de vida.

 

¿QUÉ CUIDADOS NOS PUEDEN AYUDAR PARA ALCANZAR UNA PRODUCTIVIDAD CONSCIENTE?

 

INTERVALOS DE DESCANSO: Con intervalos de descanso nos referimos a pausas. Una pausa es  cualquier acción que ayude a cambiar de postura y foco por unos minutos. Es decir, si estamos realizando tareas que requieran atención podremos dedicarnos a ellas alrededor de 45 minutos (después nuestra atención se ve disminuida), es el momento para hacer una pausa de unos 5 minutos levantándonos por ejemplo a beber agua o estirarnos.

PONER ATENCIÓN AL DESCANSO: Tener un buen descanso es la base para aumentar el bienestar. Muchas veces nos quitamos horas de sueño con la finalidad de dejar “aprovechar” el tiempo pero en realidad sacrificar tiempo para dormir por intentar aumentar la productividad es contraproducente, de hecho, a largo plazo puede llegar a incrementar el riesgo de enfermedades.

 

 

HACER EJERCICIO: El ejercicio ayuda a estimular la producción de hormonas relacionadas con la sensación de felicidad y bienestar. Practicar ejercicio durante unos minutos al día ayudará a que tu productividad y motivación aumente. Suele darnos algo de pereza pero en realidad no sé necesita mucho tiempo para empezar, comienza con 15 minutos de caminatas todos los días. Ya son mejores que nada.

HIDRATACIÓN Y ALIMENTACIÓN:  Tomar agua con frecuencia durante el día y tener una dieta equilibrada es un pilar fundamental para aumentar el bienestar y la productividad consciente. Es recomendable como veíamos en el punto 1 que en cada pausa activa tomemos un vaso de agua.

MEDITACIÓN Y ATENCIÓN PLENA: La meditación busca conectarnos con el presente, llevamos la atención hacia la respiración.

Como vemos va a ser importante plantearnos a la hora de organizarnos el cómo, el para qué y el porqué. Y esto no solo aplica para el trabajo o los estudios, también podemos ser productivos con nuestro autocuidado y descanso.

 

Noelia González Viniegra – Psicóloga colaboradora de Dana Centro de Psicología.