¿POR QUÉ NO DEBERÍAS EMPEZAR UNA DIETA RESTRICTIVA CON EL OBJETIVO DE MODIFICAR TU CUERPO?

¿A qué nos referimos con dieta restrictiva?

Son todas aquellas que incluyan algunas de estas 3 formas de privación de comida:

  • Retrasar la comida: Pasar largos periodos de tiempo sin comer o tratar de retrasar las comidas lo máximo posible.
  • Restringir la cantidad de comida ingerida: conductas encaminadas a consumir pocas calorías.
  • Evitar ciertos tipos o grupos de alimentos: dejar de comer y evitar alimentos que se consideran que engordan o que son más calóricos etiquetándolos como “malos” “prohibidos” o “no aptos”.

Este tipo de dietas han sido ampliamente estudiadas como factores que aumentan el riesgo de conductas alimentarias problemáticas y pueden ser la puerta de entrada a los TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria).

En este sentido, Fairburn, psiquiatra e investigador especializado en trastornos de la conducta alimentaria, trata de explicar cómo se desarrollan los trastornos de la conducta alimentaria.

El círculo vicioso de las dietas restrictivas (Fairburn)

En este modelo explicativo, vemos como la sobrevaloración de la figura y la imagen corporal nos empuja a realizar dietas estrictas y conductas encaminadas a controlar nuestro peso.

Estas conductas pueden conducirnos a tener atracones y con ello la aparición de la culpabilidad y el malestar derivado del atracón que nos llevaría a poner en marcha otras conductas compensatorias como, por ejemplo, hacer ejercicio para quemar las calorías ingeridas en el atracón, vomitar y restringir la ingesta de comida posterior.

Otras consecuencias perjudiciales de las dietas restrictivas

  • Fomentan la rigidez y por tanto la culpabilidad si nos saltamos las reglas rígidas sobre como debo comer.
  • Limitan nuestra vida social, familiar, personal. Ya que la comida permite relacionarnos, compartir momentos, comer es otra forma de vinculación. Si restringimos nuestra alimentación nuestra vida social/familiar puede quedar limitada e influir en nuestro estado de ánimo.
  • Las dietas fomentan la aparición de ansiedad ya que pasamos todo el día pensando y rumiando sobre la comida.
  • Pueden derivar en un déficit de nutrientes y patologías asociadas a ello.
  • Pérdida de masa muscular
  • Cansancio y fatiga derivada de la restricción calórica y de nutrientes.
  • Efecto rebote: se ha demostrado que tras dos años de iniciar una dieta más del 90% de las personas han recuperado su peso inicial.

Reflexión

¿Restringes o has realizado algún tipo de dieta restrictiva a lo largo de tu vida? ¿Cómo te ha influido esto en tu día a día? ¿Cómo te sentías cuando te saltabas la dieta?

Ahora que sabes las consecuencias perjudiciales de las dietas ¿quieres seguir dedicando tu vida a la pérdida de peso o te gustaría poder focalizarte en otras áreas importantes para ti?

Clara Jiménez Díaz – Psicóloga colaboradora de Dana Centro de Psicología