EL PLACER Y EL ORGASMO ¿DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA?

Cuando hablamos de mantener relaciones sexuales parece que orgasmo y placer son sinónimos, son dos cosas iguales, dos caras dentro de la misma moneda. En muchos casos esto es verdad, pero no en todas las ocasiones.

Para poder acercarnos más a estas cuestiones comenzaremos por definir ambos términos:

  • Orgasmo: es el punto máximo de la excitación sexual, es decir, denominamos orgasmo o clímax a la liberación de la tensión sexual acumulada durante las relaciones sexuales dentro del ciclo de la Respuesta Sexual Humana[1]
  • Placer: es la sensación de que algo sea agradable o nos dé gusto, disfrute, se siente bien. El placer es una sensación subjetiva, es decir, cada persona siente el placer o lo percibe de forma distinta a las demás.

Sin embargo, muchas veces se define el orgasmo como el punto más alto de placer dentro de las relaciones sexuales y esto no es del todo cierto o no lo es en todas las ocasiones.

Cuando el orgasmo y el placer no van acompañados el uno del otro las personas que lo padecen sufren mucho, piensan que son raras o que algo malo les ocurre.

La realidad es que el orgasmo es una sensación más medible objetivamente, cuando tenemos un orgasmo hay ciertas sensaciones y cambios físicos que se producen en nuestro cuerpo como:

  • Un aumento de la respiración y del ritmo cardiaco y de la tensión muscular
  • Erección de los pezones
  • Aumento de la lubricación y del riego sanguíneo en los genitales
  • En las personas con pene, en general, se produce la eyaculación (expulsión del esperma o semen a través del pene).
  • En las personas con vulva hay un aumento de la lubricación vaginal, los músculos vaginales tienden a tener contracciones, además el útero también puede contraerse durante el clímax. Además, puede emitirse lubricación a través de las glándulas de Bartollino o incluso expulsar un líquido acuoso a través de las glándulas de Skene (lo que se conoce como eyaculación femenina o squirting)

En este sentido, no todas las personas con pene eyaculan durante el orgasmo, ni tienen orgasmos o clímax cuando eyaculan, aunque sea lo más frecuente, no siempre tienen que ir unidas. Se puede tener orgasmo sin eyaculación con la percepción de placer, pero sin la expulsión del semen o eyaculación sin orgasmo, donde no se percibe esa sensación de placer durante la eyaculación.

Por otro lado, el placer, como se ha mencionado anteriormente, es una sensación completamente subjetiva, una persona puede sentir más placer cuando su pareja le da un masaje o le acaricia o abraza que teniendo un orgasmo.

El problema se produce cuando siento que mis orgasmos no son todo lo placenteros que deberían ser o directamente no los tengo porque estoy pendiente de otras cosas durante las relaciones. Por ejemplo, muchas veces las personas con pene sienten presión a la hora de tener coitos, la sensación de tener que “cumplir” en las relaciones para tener una erección y un coito duradero puede afectar al deseo y al placer que sentimos y no dejarnos llegar a tener un orgasmo produciéndose la eyaculación antes de lo deseado o más tarde de lo deseado, pero sintiendo muy poco placer y disfrute cuando se produce.

En cuanto a las personas con vulva, la presión por llegar al orgasmo o disfrutar de determinadas prácticas que a lo mejor no me apetecen en ese momento puede retrasar o dificultar el orgasmo a la hora de tener relaciones. Además, se ha demostrado, estadísticamente hablando, que la mayoría no consigue llegar al orgasmo, esto es al punto máximo de excitación, a través de prácticas como la penetración si no se ha producido anteriormente una adecuada estimulación del glande del clítoris o se ha fomentado la excitación de forma apropiada.

 

Si os está ocurriendo esto, tener dificultades en el orgasmo y sentir angustia, nervios o preocupación durante las relaciones que no os permiten disfrutarlas lo mejor es que consultéis a un sexólogo o sexóloga para que pueda informaros y ayudaros a volver a disfrutar de las relaciones sexuales, las que quieran que sean, de forma satisfactoria.

Para terminar, simplemente recordar que cada persona es única y diferente del resto por lo que cada persona va a sentir de forma distinta el orgasmo y el placer en las relaciones sexuales. Hay personas para las que el orgasmo se compone de sensaciones muy intensas y otras para las que las sensaciones relacionadas con el orgasmo son muy livianas o apenas son capaces de percibirlas y diferenciarlas del resto de sensaciones de las fases anteriores.

Lo importante es aprender a conocerse, aceptarse y satisfacerse de forma adecuada.

Leticia Martín Vicente – Psicóloga y Sexóloga colaboradora de Dana Centro de Psicología


[1] Para más información sobre la “Respuesta Sexual Humana” ver entrada anterior del blog: https://www.psicologiadana.com/respuesta-sexual-humana/