EXPLORANDO LA INFLUENCIA DE LA MÚSICA EN LA PSICOLOGÍA

El estallido del fenómeno “fan” musical de los últimos tiempos, no es tan sorprendente como pudiera parecer a simple vista, el auge de giras, conciertos y su rápida venta total pone de manifiesto la estrecha relación entre la música y el ser humano. Desde el inicio de los tiempos, muchos de los momentos más importantes para las personas se ven acompañados de música: celebraciones, ocio, ritos religiosos, funerales, bodas…

La música, en sus diversas formas y géneros, tiene el poder de influir en nuestras emociones, pensamientos y comportamientos de maneras profundas y significativas. Esto ha despertado el interés de la psicología que ha explorado de manera extensa cómo la música impacta en diferentes aspectos de la experiencia humana.

Emociones y estado de ánimo

La música tiene la capacidad de evocar una amplia gama de emociones y estados de ánimo en las personas. Desde la alegría hasta la rabia, la música puede intensificar y modificar nuestros estados emocionales. Estudios han demostrado que la propia música puede actuar como un estímulo emocional, activando regiones del cerebro asociadas con la respuesta emocional y la memoria. Todos tenemos una canción que al escuchar nos transporta a otro momento.

Motivación y rendimiento

La música también puede influir en nuestra motivación y rendimiento en diversas actividades. Por ejemplo. La música con un ritmo rápido y enérgico puede aumentar y mejorar el rendimiento durante el ejercicio físico o el trabajo intelectual. Así como la música clásica mejora la atención, concentración y capacidad de aprendizaje en entornos laborales o educativos.

Relaciones sociales

La música tiene el poder de unir a las personas y promover la conexión social. Desde la antigüedad, la música ha sido utilizada en celebraciones, rituales y eventos sociales para fomentar el sentido de pertenencia al grupo y comunidad. Además, participar en actividades musicales como tocar un instrumento, dar clases o formar parte de un coro puede fortalecer los vínculos sociales y mejorar la comunicación interpersonal.

Expresión y catarsis

La música también puede servir como una forma de expresión emocional y una vía para la catarsis. Muchas personas recurren a la música a modo de facilitación emocional para procesar y expresar sus emociones, especialmente durante momentos de dificultad o trauma. A su vez, la persona que escribe sobre su experiencia y la transforma en cualquier formato musical permite no solo su ventilación y catarsis, sino que consigue llegar a mucha otra gente.  Escuchar música que refleje nuestras propias experiencias puede ayudarnos a sentirnos comprendidos sin necesidad de hablar y validar nuestras emociones sin juzgar, favoreciendo así nuestro bienestar psicológico.

En base a esto, la música puede ser una herramienta muy útil en terapia para abordar objetivos específicos de tratamiento como pueden ser mejorar la autoestima, potenciar el autoconomiento, potenciar habilidades sociales, reducir el estrés o fomentar la expresión emocional.

Patricia Álvarez Gallego – Psicóloga colaboradora de Dana Centro de Psicología