“Es que tengo la autoestima baja”, “me quiero muy poco”. Seguro que todos hemos escuchado esta frase o similares alguna vez, ¿verdad? Pero… ¿qué es realmente la autoestima?, ¿a qué nos referimos exactamente?

 

Autoestima, ¿qué es?

La autoestima podríamos definirla como el conjunto de percepciones, pensamientos, juicios y afectos sobre uno mismo. Influye en todos los aspectos de nuestra experiencia y es algo que cambia a lo largo de nuestra vida.

Para hablar de autoestima y de su desarrollo, tenemos que hablar de unos conceptos que están muy relacionados:

Desde que somos pequeños, nuestras figuras de referencia nos aportan afecto y cuidado, vamos creciendo en un entorno en el que nos sentimos seguros. El ser humano, cuando nace, está totalmente desprotegido, si lo pensamos cualquier animal al nacer se vale por sí solo, pero en las personas no ocurre esto; por tanto, necesitamos ser cuidados. Según vamos creciendo, vamos a ir viviendo distintas experiencias y aprendizajes, es decir, vamos adquiriendo autonomía, somos capaces de hacer cosas de forma independiente.

Cuando somos capaces de hacer cosas, nos empezamos a percibir como competentes. Es aquí donde entra en juego el autoconcepto: el concepto de nosotros mismos. Esta identidad personal es la que nos permite diferenciarnos de los demás y establecer relaciones interpersonales con ellos. Ninguna persona es neutral, y el autoconcepto se va formando a lo largo de nuestro desarrollo y engloba aquellos aspectos que tienen un valor positivo (cualidades) y aquellos aspectos con valor negativo (aspectos a mejorar).

El concepto de sí mismo está en la base de la autoestima. Ésta consiste en la suma de juicios, valores, pensamientos y afectos que una persona tiene de sí misma; en todos los aspectos de nuestra experiencia y se expresa en nuestra manera de ser y estar, de actuar y de relacionarnos.

Como vemos, la autoestima es algo más complejo y engloba mucho más de lo que nos podemos imaginar a simple vista. Desgraciadamente no existen “píldoras mágicas” para incrementar nuestra autoestima y sentirnos bien con nosotros mismos de forma automática, sino que esto requiere de un trabajo por la persona, porque no es algo simple, si no como vemos, es algo que afecta a todas las esferas de nuestra vida y se traduce en definitiva en cómo somos, cómo actuamos y cómo nos relacionamos.

 

Formas de expresar una alta autoestima

La persona…

  • Confía en sí mismo y en sus capacidades.
  • Confía en su propio criterio, incluso cuando es cuestionada por otras personas.
  • Actúa con seguridad.
  • Busca soluciones ante las situaciones problemáticas.
  • Se hace responsable de sus actos, y si se equivoca, lo reconoce e intenta aprender del error.
  • Tiene capacidad de autocontrol.
  • Es abierta y flexible con los demás.
  • Se esfuerza y es constante.
  • Muestra sus emociones (agradables y desagradables).
  • No se siente incómoda al reconocer sus logros ni sus defectos o errores.
  • Conoce sus capacidades y limitaciones.

 

Mireya Martín Manzano – Psicóloga Sanitaria de Dana Centro de Psicología