Llega agosto, el mes de vacaciones por excelencia, y vamos a aprovechar para dar algunas pautas que, tanto si las tenemos en agosto como si no, nos permitirán disfrutar de nuestras vacaciones tan esperadas después de un largo año de trabajo.

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LAS 7 CLAVES PARA UNAS BUENAS VACACIONES

  • Dedicarse tiempo a uno mismo: es muy positivo, además de disfrutar con amigos, pareja o familia, cuidarnos a nosotros mismos. Para esto, es recomendable reservar un tiempo para estar solos paseando, leyendo un buen libro, haciendo deporte o, simplemente, disfrutando del silencio o la tranquilidad.
  • Recrearse en lo positivo: algo que nos ayudará a estar satisfechos de aquello que hemos hecho en vacaciones es fijarnos en lo positivo que va ocurriendo, que hacemos o que hacen los demás. En lugar de darle vueltas a que el vuelo que esperamos va con retraso, que la comida del hotel no está tan buena como esperábamos o que no hemos visto a todos los amigos que nos hubiera gustado; vamos a poner atención en lo relajados que estamos en la tumbona, en los detalles que tiene nuestra pareja con nosotros, en lo que nos está gustando el libro que leemos o en los paisajes que disfrutamos. Centrándonos en lo agradable nos sentiremos más satisfechos y felices. Por el contrario, si prestamos más atención a aquellas expectativas no cumplidas, solo conseguiremos amargarnos las vacaciones.
  • Programar el tiempo, pero con flexibilidad: para disfrutar de nuestro periodo de vacaciones, es necesario que sepamos qué vamos a hacer y cuándo, pero no debemos tenerlo absolutamente todo organizado, sino que tenemos que darnos permiso para improvisar o cambiar de planes, cuando así nos apetezca. El programarlo todo en exceso nos generará una presión y agobio contraproducente para conseguir nuestro objetivo de disfrutar y descansar.
  • Cambiar rutinas: el cambio de hábitos, sin que esto suponga un descontrol, es favorable para disfrutar de nuestras vacaciones. Si, por ejemplo, durante el periodo laboral tenemos de 14.00h a 15.00h para comer y nos vamos a dormir a las 23.00h para levantarnos a las 7.00h, el simple hecho de no estar pendientes de estos horarios nos hará sentir que no estamos trabajando y que podemos disfrutar de nuestro tiempo como más nos apetezca.
  • Planificar el gasto: para evitar agobiarnos haciendo cuentas (como suele ocurrir a lo largo del año), es recomendable planificar el gasto que realizaremos dándonos un margen para posibles imprevistos.
  • Olvidarnos del trabajo: para conseguir este objetivo, es fundamental dejar todas las tareas cerradas antes de irnos, delegar y anticiparnos a posibles contratiempos. Además, no atenderemos a llamadas relacionadas con el trabajo siempre que esto sea posible, informando a nuestros compañeros de que no nos llamen a no ser que no pueda resolver el problema otra persona. Si nos aparecen ideas relacionadas con el área laboral, nos puede ser útil darnos una autoinstrucción del tipo “Estoy de vacaciones y tengo derecho a disfrutar de ellas sin preocuparme del trabajo”.
  • Utilizar las nuevas tecnologías con moderación: no es necesario apagar el móvil durante todas las vacaciones, pero sí limitar su uso. Es recomendable olvidarse de él cuando estamos disfrutando con nuestros seres queridos o haciendo algo que nos apetece mucho, ya que la finalidad es coleccionar buenos momentos y no “Me gusta” en nuestras redes sociales.

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VACACIONES CON HIJOS

Seguir las pautas que hemos indicado en el apartado anterior nos ayudará a disfrutar y descansar pero, teniendo hijos esta misión se complica, ya que no podemos dedicarnos solo a nosotros, sino que también tenemos que hacernos cargo y disfrutar de ellos. Para que las vacaciones en familia sean agradables para todos, debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Mantener horarios y hábitos: aunque de manera más flexible, es necesario que el niño no experimente un descontrol en sus horarios de sueño y comida, ya que no debemos romper un hábito que hemos ido estableciendo a lo largo del año escolar y que, además, nos supondrá un aumento del estrés.
  • Compartir tiempo y actividades: lo ideal es aprovechar la temporada de vacaciones, cuando tenemos más tiempo libre, para hacer con ellos todo lo que no hemos podido hacer antes. Podemos apuntarnos a actividades para familias, viajar o, simplemente, dedicar más tiempo al juego con ellos y disfrutar juntos.
  • Cursos y talleres: la mayor preocupación de los padres, cuando los niños tienen vacaciones y ellos no, es qué hacer con ellos durante la jornada laboral. Se puede apuntar al niño a algún taller o campamento, pero teniendo en cuenta que ellos también merecen descansar y divertirse, por lo que debemos escoger actividades recreativas que ayuden a que el niño se relaje y a fomentar sus capacidades creativas.
  • Disfrutar de momentos de ocio individual y en pareja: es esencial que durante las vacaciones en familia, los padres reserven un tiempo para disfrutar en pareja saliendo a cenar o reservándose unos días de vacaciones sin niños. Igual de importante es el ocio individual, para lo que es necesario repartir responsabilidades y que uno se quede cuidando a los niños mientras el otro se permite hacer aquello que más le gusta.

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Aprender a disfrutar de nuestro tiempo libre es fundamental durante el periodo vacacional, pero es algo que no debemos perder de vista a lo largo de todo el año. Debemos adquirir el compromiso de cuidarnos, divertirnos y desconectar siempre que tengamos oportunidad para sentirnos bien.